martes, 11 de junio de 2013

Y sin pensarlo mucho, comienzo a escribir

Esta es una de esas mañanas en que una buena compañía y una taza de café te ayudan a empezar algo nuevo. 


Hace unos días un contacto en Facebook preguntaba cuando ha sido la ultima vez que hiciste algo por primera vez, y respondí pronto, claro no me imagine que ese pronto seria "taaaaan pronto" y mucho menos que hablara sobre mis hijos de cuatro patas.

Buddy, mi pequeño schnauzer y Goku, mi " tuxedo cat". Ambos llegaron a mi sin pensarlo, Buddy ya era mio mucho antes de haber sido concebido, desde que su madre, Pimienta, era una cachorra de dos meses. LLegué a casa de Angela, con quien tomo hoy mi café  y ahí estaba ella, como un pequeño pom pom gris y quedo como promesa, el primer cachorro de su primera camada seria mio y así fue y lo agradezco totalmente, siempre quise un perrito y ahora lo tengo.
Con Goku fue diferente, siempre he sido una cat lover, en teoría  El año pasado gracias a cierto curita amante de los gatos, se inició una campaña horrible para desaparecer a los pobres gatitos de Miraflores y fue así como nos decidimos a adoptar uno, otro gran acierto en nuestras vidas que nos hace muy felices.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario